Estética.

En este ensayo trataré esta materia de estudio tomando como eje primordial el significado etimológico, es decir, en cuanto al nacimiento y evolución de esta palabra como herencia del mundo helénico o griego.

En el mundo contemporáneo la estética se ocupa de la teoría del arte visual, y aunque su origen indica aspectos similares, la evolución de la palabra y su significado los distancia del original. En Griego la palabra Aisthesis significa “El estudio de la belleza” Sonando la consonante th como la ce en España, por tanto el sonido más próximo al original debiera ser Escética tal como se pronunciaría en España. Como vemos, la estética se refiere originalmente sólo al estudio de la belleza, sea natural, del arte visual, musical o de cualquier otro origen, y es el significado que yo tomaré como eje central en este escrito.

Para los griegos la belleza estaba relacionada directamente con el orden, y estaba representada por el hombre, no por la mujer. Si este precepto básico lo llevamos a la práctica comprobaremos su eficacia; Sin lugar a dudas limpiar y ordenar un objeto o un lugar le da belleza, esplendor, luminosidad, salud, etcétera. El prefijo eu, que significa armonía, nos ayudaría a resumir todas las virtudes del orden, y por tanto de la belleza. Esto quiere decir que todas las demás virtudes que son consecuencias de un orden son componentes integrales de “Lo bello”

Tratemos de hacer una enumeración de los factores que componen lo bello. “La armonía” ¿Qué es la armonía? ¿Representa un orden? Identifiquemos algo armónico y analicémoslo ¿En qué consta su orden? En algo armónico todo ocupa su lugar, existe un espacio determinado donde se desarrolla una sucesión de elementos relacionados entre si, sean notas musicales, colores o proporciones, y toda su estructura contribuye a expresar el contenido de la obra, facilitando la función y apreciación “Estética” de la obra. Esta estructura puede estar determinada por el ritmo, la gama de matices y otros factores, y contribuye a manifestar cierta poética en el contenido de la obra. “La Poética” tendría relación con el conocimiento puesto por el autor en su trabajo de manera ordenada, armónica y estética desde lo profundo y manifestada de manera sutil desde el sustrato más fundamental de su contenido. Este conocimiento se pondría de manifiesto a traves del estilo del autor relacionándose directamente con la función estética de la obra.

“El estilo” En el estilo se resumen y convergen todos los factores que ordenan lo bello y que lo componen, y que ordenadamente ayudan a que la obra cumpla su misión a traves de su función estética. Y la “Función estética” es la de generar un ambiente propicio para la apreciación y deleite de la obra.

En este análisis de los factores que componen lo bello he escrito desde la praxis de la apreciación, no de la manufactura. En mi opinión intentar crear desde la teoría conduce al fracaso porque de esta manera se anula toda posibilidad de adquirir conocimiento desde la experimentación.

Desfaces temporales en las convenciones de los períodos artísticos de la historia del arte.

Esta vez quisiera abordar lo que sucede cuando, dentro de un período de tiempo designado como “Contemporáneo” o “Renacentista” aparece una obra, un artista o un grupo que no corresponde a su período histórico. Esto sucede con cierta frecuencia, y si no sigue la corriente establecida para su época, se le suele rotular con un nombre que no le corresponde. Ha sucedido con las obras de la Edad Media, con el Renacimiento, el Manierismo y el Barroco. También ocurre en la Arquitectura.

Debemos considerar que cada artista, sea un pintor o un arquitecto, dentro de su proceso creativo contiene una búsqueda personal con fines estéticos, por lo tanto no debiera ser extraño que todas las obras fueran diferentes entre si, sin embargo, existe siempre un patrón común que caracteriza una época el cual designa este período y lo identifica. Así podemos ejemplificar el Renacimiento como el estudio de los temas clásicos, vale decir la mitología griega y romana, trayendo como consecuencia la revitalización de la cultura que estos dos imperios crearon en la Antigüedad.

Pero cuando aparece una obra con matices renacentistas en el Medioevo, por ejemplo, se queda con el rótulo de Medieval, incluso puede suceder que se la descarte del ámbito oficial del arte sin considerar su calidad. Esto sucede cuando la obra se descubre en un período coetáneo, y cuando sucede dentro de otro período de tiempo se lo incluye dentro del estilo predominante aunque no le corresponda.

Es importante, al momento de definir un criterio de selección, priorizar de acuerdo a la calidad del trabajo y catalogar por estilo, autor y fecha, esto último es a veces difícil de determinar. Este desface también se produce entre regiones geográficas; por ejemplo lo que sucede entre el Impresionismo y la pintura chilena de la segunda mitad del siglo XIX. Mientras en Europa el Impresionismo era excluído de toda oficialidad, en Chile tenía representación en la academia de Bellas Artes. Algunos de sus exponentes fueron Juan Francisco González y Aurora Mira entre otros. Quiero aclarar que este desface consiste en que a la pintura chilena del período señalado no se la considera como Impresionista, porque las políticas culturales provienen de Europa.

Luego tenemos otro factor más de exclusión; el cultural.

En mi opinión sostengo que las obras deben designarse de acuerdo al trabajo presentado sobretodo, tratando de ajustarse a las observaciones objetivas que puedan hacerse de la obra, del grupo o del autor. El hecho de que exista un “Denominador común” no debe ser argumento para descartar obras que, por su calidad, merecen ocupar un lugar en la historia o en la oficialidad de los circuitos culturales y comerciales.

 

Acerca de una nueva figuración.

Como había sugerido en el texto anterior, cuando los artistas retoman la figuración después de las rupturas que suponen las vanguardias de finales del siglo XIX y principios del XX en Europa, lo hacen desde otra mirada, con otra intención y con formas y estilos anteriormente rechazados en los circuitos oficiales del arte. Es así como sugen nuevos movilientos en Europa como el Expresionismo, sobre todo en Alemania. Aquí podemos ver un dibujo de Egon Schiele.

La ruptura con el academicismo de la época anterior es evidente, no se trata de un dibujo para ensalzar la memoria de algún personaje ilustre, su función es meramente expresiva; pretende representar emociones y sensaciones poco abordadas con anterioridad con recursos propios del arte visual, el color, la forma, la línea y las proporciones. Son los mismos recursos que se manejan en la academia pero con otros objetivos.

Observemos la relación entre la figura y el fondo, la función de la línea, el estudio de la anatomía de la mano y su aplicación, evidentemente no tiene ninguna relación con la pintura de caballete o de salón y su validación como obra de arte se basa únicamente en su contenido semántico, o significado, y el dominio y aplicación de los recursos visuales propios de la plástica.

Egon Schiele no es un artista contemporáneo, como podría suponerse, es de hace un siglo atrás ¿Por qué nos parece tan actual y hasta familiar? El arte trata de los aspectos universales de nuestra naturaleza, de la experiencia de la vida, independientemente del lugar donde hayamos nacido o desarrollado nuestras actividades. Es ese potencial expresivo lo que se manifiesta como la capacidad de comunicar, de manera universal, algo que todo ser humano puede entender y apreciar porque contiene y expresa aspectos comunes de toda la humanidad.

Comparemos ahora con el contenido expresivo de la pintura oficial de salón de la época, evidentemente existe un desface y una ruptura manifestados en todos los aspectos de la obra ¿Es esto suficiente para validarlo como obra de arte? En mi opinión esta fragmentación en la línea de la historia es una consecuencia, no un fin, que surge de la necesidad de romper con los cánones aceptados para crear y expresar algo totalmente nuevo e inédito, algo propio y original. En mi opinión no se trata de una cuestión de propósitos sino de contenido, y como consecuencia de esta “Nueva figuración” se produce un quiebre en virtud de la victoria territorial conseguida por los expresionistas alemanes del siglo pasado, porque es imposible negar la expresividad de la obra ni la maestría con la que fueron realizadas, por tanto no queda más que rendirse ante la evidencia y aceptar los rumbos “Contemporáneos” del arte visual.

Librepensadores.

Hola, este es un lugar abierto a las opiniones de todos los grupos y sectores que conforman nuestra sociedad. Como en todo grupo debe existir un moderador que seré yo, mi nombre es Nicolás Elgueta y soy Licenciado en Arte.

Para empezar quisiera proponeros un tema relativo a mi área académica ¿Qué pensais de la presencia del intelecto en el arte visual contemporáneo? ¿Perjudica su desarrollo la permanencia de los temas convencionales propios del arte como el color, la forma, el paisaje y el retrato, o tiende a estimularlos y potenciarlos?

Gracias.